Clásicos del siglo XX. Una serie
 

Entender el presente de la danza actual ignorando su pasado reciente no parece viable. En su preocupación por hacer accesible la danza para todos y en un claro gesto de homenaje a las obras que han sido hitos insoslayables del siglo pasado, SUSY Q ha comenzado una serie, en la que en cada número hará una aproximación a una coreografía o un fenómeno que haya sido significativo durante el siglo pasado. En papel cada mes y en esta web en su totalidad, Clásicos del Siglo XX, aspira a rellenar un vacío informativo acerca de las grandes obras del siglo pasado.

 
 
 

La mesa verde

 

Iniciamos en este número una serie de textos alrededor de piezas clásicas de la danza del siglo XX.  Nada mejor para abrir esta nueva sección que la obra más emblemática del expresionismo alemán, un alegato anti-bélico estrenado por Kurt Joos, en 1932. Artículo >>

 
 

Posmodernos

 

En esta segunda entrega de nuestra serie dedicada a los clásicos del siglo pasado nos aproximamos no a una obra sino a un movimiento de los sesenta que será bastante influyente en la danza por venir: los posmodernos, que hicieron historia desde una iglesia, la Judson Church. Artículo >>

 
 

The Show Must Go On

 

Una obra del temprano siglo XXI sirve para ilustrar el triunfo de la No Danza, movimiento de fin del siglo XX. La propuesta de Jérôme Bel es ya un clásico

Artículo >>

 

 
 

 

Café Müller

 

La obra más emblemática de la danza-teatro ha quedado cercenada. Será difícil recrear para el futuro este clásico del siglo pasado sin Pina Bausch, que fue taciturna y atormentada protagonista de su creación hasta el final de sus días. Artículo >>

 

 
 

Rainforest

 

Cunningham bajo la lluvia. En 1968, el coreógrafo estrenó esta pieza húmeda y apocalíptica en la que flotaban los siderales cojines de Andy Wahrol. Aunque en Cunningham lo que cuenta es el conjunto de su obra, éste trabajo es quizá una importante referencia. 

 Artículo >>

 

 
 

 

 

Multiplicidad

Formas de silencio y vacío

 

Catapultada al éxito desde el mismo momento de su estreno en 1999, esta obra, particular homenaje a Bach de Nacho Duato, se presenta como una de las más importantes del repertorio de la CND.

Artículo>>

 

 

 
 

In The Middle
Somewhat Elevated

 

En apenas 26 minutos, esta obra prodigiosa condensa las preocupaciones de William Forsythe

 

Artículo >>

 

 
 

 

Esplanade

 

Cuerpos sin código. Ahí reside la aportación principal del legendario coreógrafo Paul Taylor que, con esta obra fundamental de su repertorio, lleva hasta la cima el espíritu de libertad que caracteriza toda su creación

Artículo >>

 

 
 

 

Bolero

 

Aunque se estrenó en 1928, la verdadera apoteosis de la partitura de Ravel hecha danza, la trajo en 1961 la versión erótica de Maurice Béjart.

Artículo >>

 

 
 

 

El joven y la muerte

 

El éxito de la obra cumbre de Roland Petit probablemente esté vinculado al momento de su estreno: el inicio de la posguerra en París, en 1946. En cualquier caso, la historia del amante suicida, sigue estremeciendo audiencias.

Artículo >>

 

 
 

Giselle (de Mats Ek)

 

Sin separarse de la narrativa ni de la música, el coreógrafo sueco Mats Ek presentó en 1982 una Giselle terrenal, que lejos de convertirse en un espectro se transmuta en una terrenal enajenada, víctima de un amor imposible.

Artículo>>

 
   

Bodas de sangre

 

Antonio Gades recurrió a uno de los textos más emblemáticos de Lorca para convertir en danza este relato de una boda trágica. Y con su interpretación coreográfica la convirtió en pieza fundamental del flamenco escénico. Artículo>>

 

 
 

La danza serpentina

 

Se le debe a Loïe Fuller una invención sorprendente que revolucionó las artes escénicas hace un siglo. Abrió las posibilidades de la luz y la magia escénica con sus obras, entre las que destaca la deslumbrante Danza Serpentina. Artículo>>

 
 
 

Lamentation

 

Dura apenas cinco minutos, pero trae todas las preocupaciones de la vasta y significativa obra de Martha Graham, la madre de la de modern dance. Su compañía visitará el Teatre El Liceu, de Barcelona, los días 1 y 2 de julio

 Artículo>>

 
 
 

Serenade

 

Aunque pensada como obra escolar, la primera obra que montó Balanchine en Estados Unidos fue algo más que una carta de presentación. Significó su pasaporte a la gloria y el establecimiento del ballet neoclásico. Artículo>>

 
 
 

Enter Achilles

 

Parece un bar en el que todos se sienten el macho alfa de la manada pero lo cierto es que ocultan sus verdaderos deseos. La obra es de las más representativas del lenguaje de DV8, la célebre agrupación londinense de Lloy Newson

 Artículo>>

 
 

Onegin

 

El ballet dramático como género insertado en el neoclásico, encuentra en la obra cumbre de John Cranko su máxima expresión. Artículo>>

 

 
 

Swan Lake

 

Repleto de testosterona, este Lago de los cisnes, según el coreógrafo británico Matthew Bourne, ha conseguido saltar hacia Broadway y convertirse en un título favorito de grandes audiencias. Artículo>>

 

 

 
 

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

danza@susy-q.es                                                                                                                                 WEB MASTER:  ALBA ANZOLA