Publicado en Susy Q 5 -  Noviembre/Diciembre  2006

 

Críticas

Comprometido doblete

 
 

Cullberg Ballet

Blanco / End

Coreografías: Johan Inger, Sidi Larbi Cherkaoui.

Teatre Nacional de Catalunya

Fecha: 6 de octubre

 

Comprometido es este programa y por partida doble. Tanto Blanco, de Johan Inger, director artístico del Cullberg, como también End, del belga Sidi Larbi Cherkaoui, habitual de los Ballets C de la B, no se limitan a ser simples buenos ballets formalmente hablando: quieren comprometerse con lo que sucede en el mundo e incluso expresar el momento tal como lo están viviendo sus autores, según se deduce de una entrevista con Inger en la que confiesa las dudas y la mezcla de confusión e ilusión con que ha vivido su nueva doble paternidad, profesional (Cullberg Ballet) y personal. Es sin duda este torbellino de emociones lo que debe de haber enturbiado el claro manantial con que se estrenó con Walking Mad, una coreografía imaginativa y lúdica sobre el Bolero de Ravel, llena de humor pero también de emotivo lirismo. Inger confirmó de nuevo su capacidad con Home and Home, una pieza sobre los malos tratos y la violencia doméstica. Y, en conjunto, una virtud suya se hermanaba ya con algo que también podemos valorar de Sidi Larbi Cherkaoui: aciertos plásticos, sobriedad escénica y, pese a no eludir la belleza, compromiso de fondo con aspectos mucho más sórdidos o complejos.

El díptico actual parece concebido para ir junto, bajo este mencionado paraguas de coincidencias. Lo que falla es que ambas piezas terminen también comprometidamente liadas. Porque hay belleza (End tiene grandes momentos como cuando el muro de la discordia ofrece salida hacia un paisaje de sol y playa que resulta a continuación un decorado pintado, un engaño más, otra promesa maquillada), y hay buena danza e incluso ratitos de emoción, pero el conjunto peca de una confusa narratividad conceptual. Es evidente que son obras que quieren significar, pero dicha voluntad desemboca en el enredado laberinto de una excesiva profusión de estímulos visuales e incluso hablados, con demasiados gritillos y confusión en escena. Gustan a ratos, pero al final, en su the end y contra su voluntad, dejan demasiado en blanco. JOAQUIM NOGUERO

 
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Sidi Larbi Cherkaoui

El tipo del arquetipo

 

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