Publicado en Susy Q  9 -  Julio/Agosto  2007

 

Críticas

Seis danzas felices

 
 

Viatges a la felicitat

Coreografías: T. Noone; M. Sánchez, P. Faura; G. Civera; J. Cortés; I. Boza

Teatre Nacional de Catalunya (Barcelona)

28 de abril de 2007

 

Viatges a la felicitat, primera producción propia del Teatre Nacional de Catalunya para la danza, obligó a seis coreógrafos a convertir en discurso escénico danzado un libro científico. Cierto es que de entrada parece poco viable. Sin embargo, el texto homónimo de Eduard Punset trata sobre un tema tan amplio como la felicidad y la posibilidad de conseguirla ahora que somos más longevos gracias a los avances de la medicina. Le correspondió a Sol Picó coordinar el proyecto en el que los seis coreógrafos y bailarines invitados abordaron con total libertad la obligada fuente de inspiración. UNO. Before. A Thomas Noone le debe haber venido de maravillas este proyecto que, lejos de obligarle a hacer un alto en su investigación artística personal, le hizo profundizar aun más. Imbuido con su compañía en la creación de un díptico sobre la pareja y sus conflictos, no es de extrañar que eligiera bailar él mismo con Sol Picó un inspirado dueto sobre la paradoja que supone la infelicidad que produce el miedo a perder la felicidad y entender que el amor es difícil y efímero. DOS. El último vuelo. Montse Sánchez racionaliza el flamenco para invitarnos a analizar y focalizar dónde está la emoción que lo produce. Despojado de colores, alegría y jaleo, y violentando alguna de sus reglas (soberbio Thomas Noone en bata de cola), su flamenco se interna en lo esencial a través de cierto distanciamiento. TRES. Striptease programat. El joven Pere Faura se crea un solo que es una reflexión emocionada sobre la soledad social y la incomunicación en un ámbito de felicidad impuesta como es una fiesta. CUATRO. The Forest. Germana Civera apostó por la performance, por un cuadro viviente de seres aislados, con más valor de forma que de fondo. CINCO. Tara. Jordi Cortés saca a Germana Civera del modo contemplativo y la coloca como protagonista de su pieza, un cabaret de la vida más bien triste, donde ella se luce como bailarina. SEIS. A 29º del Paraíso. Inés Boza, no sin ironía, parece preguntarse para qué queremos ser longevos en esta vida de rutinas y aburrimientos, adaptando al entorno doméstico el mito de Sísifo con un sofá y colocando la televisión como intruso que propicia incomunicaciones. OMAR KHAN

 

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Thomas Noone Dance / Club Guy & Roni

Caóticos y torcidos

 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

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