Publicado en Susy Q 16 -  Septiembre/Octubre 2008

 

XIII Bienal de la Danza de Lyon

Saltar adelante mirando atrás

 

Texto:  David Rodrigo Balsalobre   Foto: JC Carbonne

  

Para celebrar sus 25 años de existencia y tras haberle dado la vuelta a la danza de todo el globo, la Bienal de Lyon vuelve la mirada al pasado para echarle cara al futuro.

 

Blancanieves / Angelin Preljocaj (2008) / Ballet Preljocaj/

Bailarina: Nagisa Shirai

 

La Bienal de la Danza de Lyon celebra su cuarto de siglo trayendo en su programación obras históricas, de repertorio, creaciones de ayer y hoy. Un total de 42 compañías venidas de 19 países se darán cita entre el 6 y el 30 de septiembre. Desde su primera edición, creada en 1984 por Guy Darmet, la Bienal ha llevado un camino muy ligado a la temática geográfica; primero atravesando la historia de la danza en Alemania, Estados Unidos y Francia, luego a través de las raíces africanas, españolas y brasileñas; viajando por la cultura mediterránea, asiática, latina o europea para acabar en 2006 caminando por las ciudades del globo. Para esta edición el evento pone freno a ese ir y venir por el mundo y bajo el lema: Retour en avant (vuelta hacia delante) se interroga sobre temas como la fecundidad creadora en el pasado, la transmisión de obras a generaciones futuras o de cómo la innovación y la vanguardia se alimentan de lo realizado durante la historia. Sin el recuerdo del pasado, ¿cómo construir el presente y pensar en el futuro?. Retour en avant invita a reflexionar sobre el papel que la memoria tiene en el acto creativo y cómo de su ciencia y su conciencia, sus mitos y sus límites hay que inspirarse para siempre liberarse. Sus propuestas son múltiples y los medios logísticos considerables.

La bienal subirá el telón con su propia mirada hacia atrás gracias a la recreación de la obra que le da su nombre: Retour en avant, de la compañía Hallet Eghayan, estrenada hace 25 años con ocasión de su primera edición. La presencia de seis recreaciones de obras antológicas completará esta importante mirada reflexiva. Entre otras se verá Parades & Changes; Replays de Anna Halprin, pionera americana que introduce el concepto innovador del uso de gestos cotidianos y que tiene determinante influencia en la danza post-moderna americana. Parades &... fue creada en 1965 a partir de diferentes performances realizadas en los años cuarenta y gira en torno al banal gesto de vestirse y desvestirse. El gran interés de la reposición de esta obra censurada en su época es el de probar su impacto en un tiempo y lugar diferentes, con intérpretes y espectadores actuales. Otra recreación que llega 20 años después de su estreno es Les petites pièces de Berlín, del coreógrafo francés Dominique Bagouet interpretado por el Ballet de Lorraine. Aquí el trabajo de memoria resalta gracias a la iniciativa, tan admirable como aislada, de la Asociación Carnets Bagouet. Creada tras la muerte del coreógrafo, esta asociación estudia los medios para desarrollar de manera fidedigna la obra de Bagouet valorando la memoria y la transmisión de la danza, aprovechando la experiencia de cada uno de sus antiguos intérpretes y contribuyendo a organizar una reflexión colectiva sobre la noción de patrimonio coreográfico. Conservadora de las tradiciones y la memoria de la danza taiwanesa, la compañía Legend Lin Dance presentará la recreación Espejos de vida. Otro importante trabajo de recuperación del patrimonio es el realizado por el Theatre Works (Singapur) sobre el deber de memoria del Ballet Real de Camboya tras la masacre de los jemeres rojos. Por otro camino y sobre todo con otra visión, Susan Linke ofrece una reconstrucción de su solo Schritte Verfolgen II, en el que explora la posibilidad permanente de un nuevo comienzo, esta obra será una reconstrucción y una restitución de este solo creado en 1985. Susan Linke es actualmente la única alumna de Mary Wigman que sigue presentándose sobre el escenario y que mantiene de manera viva la metodología y la filosofía de su reconocida maestra. Linke distribuye el papel del personaje principal a tres bailarinas, la transmisión de su trabajo a la nueva generación le permite seguir conservando la tradición de la danza expresionista alemana. La última obra dedicada a esa mirada hacia atrás que propone la bienal es el aplaudido solo Blue Lady, de Carolyn Carlson. Especial atención merece este solo que reunirá reposición, transmisión y reinterpretación. Una triple dimensión con la recreación de esta obra estrenada en el Teatro de la Fenice de Venecia en 1983 y que Carlson transmitirá al coreógrafo Tero Saarinen que, en este caso, será su intérprete. De esta iniciativa la pregunta subyace sobre la apropiación de esta obra histórica por un intérprete masculino. Para este trabajo, Carlson transformará su Blue Lady proponiendo a Saarinen una interpretación basada en miradas inquietas y alucinadas.

 

Nostalgia propia

Con una mirada nostálgica, la bienal aprovecha la ocasión para invitar de nuevo a coreógrafos que marcaron la historia de precedentes ediciones, esta vez con sus últimas creaciones. Una preciada ocasión que permite ver y analizar la evolución de las compañías a lo largo del tiempo. Así, Ronald K. Brown vuelve 18 años después de su participación a la Bienal sobre América; Wayne McGregor, coreógrafo de la Random Dance, llega a Lyon tras su participación en la bienal sobre Europa, y de la Bienal 2000, dedicada a las rutas de la seda, reaparecen la Compagnie Accrorap y la india Madhavi Mudgal.

Otro papel importante que la bienal ha ido adquiriendo a través de los últimos años es el de la coproducción y encargos de nuevas obras, ya no se conforma con la programación sino que desarrolla una política de acompañamiento a la creación. Esto se traduce concretamente con nada menos que 11 estrenos mundiales. Esperadísimo es el estreno de Blancanieves, del Ballet Preljocaj, que traerá una creación vestida por Jean Paul Gaultier; a su vez se verán dos producciones de la compañía brasileña Urbana de Dança, Primo Toccare del Balletto Teatro di Torino, Aphasiadisiac de Les Ballets C de la B y la obra Gershwin de la Cie. Montalvo-Hervieu, que pasará la mitad de la bienal sobre el escenario. La representación española vendrá de la mano de Rafaela Carrasco, con Del amor y otras cosas. Olga de Soto, afincada en Bélgica, presentará Le jeune homme et la mort. Tampoco faltarán los últimos trabajos de Maguy Marin, Anne Teresa de Keersmaeker, Saarinen o del Ballet de la Ópera de Lyon ni el de una docena de compañías regionales. Puesto que en esta edición se habla de memoria, no olvidaremos que no todo son salas oscuras y que la bienal nos pone de patitas en la calle para celebrar el popular desfile en el que más de cuatro mil personas bailan con fervor festivo, casi ritual. Éste es el mayor desfile coreográfico de Europa y de él se han inspirado el Dansparade del Holland Dans Festival o el Belfast Carnival. El tema de la edición 2008 será “Las leyendas del futuro”, cubrirá casi dos kilómetros y pasará por las céntricas calles de Lyon el 14 de septiembre. Sin duda, el desfile es uno de los mejores ejemplos del encuentro entre la creación y el público, al que asistieron en la edición pasada alrededor de 320.000 personas. No olvidaremos tampoco la programación de obras para los niños, futuros espectadores de mañana a los que también hay que empezar a hablar del pasado. Todo esto y más es lo que dan de sí 25 años de madurez. La vuelta hacia delante puede empezar.

 

XXV Bienal de la Danza de Lyon. Del 6 al 30 de septiembre en distintos teatros y espacios de la ciudad francesa.

www.biennale-de-lyon.org

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SUSY Q - 16

SEP/OCT DE 2008

 

Angelin Preljocaj

Escritor gestual

 
 
 
 
 

 

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