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Si me mientes, te crecerá la nariz

Una adaptación a la danza de Pinocho, firmada por Jasmin Vardimon, célebre creadora israelí anclada en Londres, inaugura mañana en Teatros del Canal, la edición 23 del Festival Teatralia

 

Fotos_TRISTRAM KENTON

Olvídese de Disney. La primera incursión de la reputada coreógrafa israelí Jasmin Vardimon en la danza para público familiar huye de la célebre película animada sobre una marioneta que quería ser niño, y se aproxima al primer Pinocho, el relato original decimonónico del escritor italiano Carlo Collodi, sin obviar que es más oscuro y enfático que la edulcorada adaptación de la factoría de Mickey Mouse.

Vardimon y su equipo de siete bailarines, que se encargarán mañana, jueves 7 de marzo, de inaugurar el Festival Teatralia, de artes escénicas para público familiar, en los madrileños Teatros del Canal, conserva la estructura del cuento, apoyándose en un ingenioso narrador representado por unas manos blancas que flotan el aire, y mantiene intacta la moraleja, dejando sembrada en los espectadores más pequeños la idea de que serás más humano mientras sepas controlar tus emociones, después de explorar las etapas de ingenuidad, soledad, miedo y curiosidad que Pinocho debe atravesar para alcanzar el objetivo de ser humano.

Echando mano de recursos y tecnología teatral, sorprenden las soluciones visuales de la propuesta, que resuelve a Pepe Grillo como una luz de neón, introduce una literalmente voladora Hada Azul y afronta con ingenio complicaciones como la tormenta marina y la ballena. No obstante, se trata de Jasmin Vardimon, por lo que su principal herramienta es la danza, un teatro físico muy exigente que divide a sus personajes en humanos y marionetas, a través de un preciso y exigente vocabulario de movimiento para cada uno. Destaca, en esta producción estrenada en Londres en 2016, la participación de la bailarina Maria Doulgeri en el rol principal de Pinocho.

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Del kibutz a Londres

Aunque no se conoce mucho por España, Jasmin Vardimon es toda una personalidad de la nueva danza británica. Formada y criada en un kibbutz de su Israel natal, la coreógrafa estuvo allí trabajando, justamente, para Kibbutz Dance Company durante cinco años, hasta que consiguió hacerse con el premio On The Way To London, una iniciativa del British Council de la que probablemente fue la mayor beneficiaria, pues eso le permitió hace 20 años instalarse en la capital inglesa y fundar su compañía, caracterizada por un teatro físico de riesgo, muy potente y visual, que ha sido la columna vertebral de propuestas suyas, muy ovacionadas y galardonadas en todo el mundo, como Freedom, Yesterday o Justitia. Pinocho supone su primera incursión narrativa y para público familiar.

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